La neuromodulación no invasiva reúne un conjunto de técnicas que buscan modular la actividad funcional del sistema nervioso mediante estímulos eléctricos de muy baja intensidad.
En Clínica Templado la entendemos como una herramienta integrada dentro de un abordaje multidisciplinar, donde cada decisión parte de una evaluación clínica y neurofisiológica individualizada.
Nuestro objetivo no es aplicar un tratamiento estándar, sino comprender qué mecanismos pueden estar implicados en cada paciente para seleccionar la estrategia más adecuada.
En tinnitus y alteraciones relacionadas con hiperactivación fisiológica, sueño o regulación autonómica, puede formar parte de una estrategia terapéutica individualizada.
En Clínica Templado entendemos que ninguna tecnología sustituye al criterio clínico.
La neuromodulación no es un tratamiento que aplicamos de forma sistemática, sino una herramienta que incorporamos cuando la evaluación clínica y neurofisiológica indica que puede formar parte de la mejor estrategia para ese paciente.
Por eso, nuestro trabajo comienza siempre intentando responder a una pregunta:
¿Qué mecanismos están manteniendo el problema?
Solo después decidimos cómo abordarlo.
La Unidad de Neuromodulación de Clínica Templado se desarrolla en paralelo a una línea de investigación en Neurofisiología Auditiva orientada a comprender mejor los mecanismos que mantienen síntomas complejos como el tinnitus y a desarrollar biomarcadores objetivos que ayuden a monitorizar la evolución de cada paciente.
Nuestro trabajo integra la experiencia clínica con la investigación en áreas como:
La Unidad está dirigida por la audióloga Sheila Templado, clínica e investigadora dedicada al estudio de los biomarcadores neurofisiológicos aplicados al tinnitus, el procesamiento auditivo y los trastornos del neurodesarrollo.
Su actividad combina la asistencia clínica con la investigación y la formación internacional, trasladando los avances científicos a la práctica clínica diaria.
Durante muchos años el tinnitus se interpretó únicamente como un problema del oído. Hoy sabemos que, en muchos pacientes, la intensidad del problema, no depende solo de la señal auditiva. El modelo neurofisiológico de Pawel Jastreboff desarrollado en los años 80′; describe el tinnitus como un circuito de retroalimentación en el que participan las vías auditivas, el sistema límbico (emociones e interpretación del sonido/síntoma) y el sistema nervioso autónomo (alerta e hipervigilancia).
Cuando el cerebro interpreta el tinnitus como una amenaza, aumenta la respuesta emocional, la activación fisiológica y la atención dirigida hacia el sonido. Este proceso favorece un estado de hipervigilancia que dificulta la habituación y contribuye a mantener el problema.
En este contexto, diferentes líneas de investigación exploran si la modulación del sistema nervioso autónomo puede ayudar, en determinados perfiles de pacientes, a reducir esa respuesta de hiperactivación y favorecer los mecanismos naturales de habituación.
En nuestra unidad, esta posibilidad siempre se estudia dentro de una evaluación clínica individualizada y nunca como una solución universal. La decisión de incorporar la neuromodulación forma parte de un plan terapéutico personalizado, basado en el diagnóstico, la evidencia clínica y científica actual y en desarrollo, y las características de cada paciente.
Aunque aún no se comprenden completamente, se han identificado algunos mecanismos posibles:
Nuestra Unidad desarrolla y participa en líneas de investigación sobre neurofisiología auditiva, tinnitus, procesamiento auditivo y biomarcadores objetivos, trasladando estos avances científicos a la práctica clínica diaria.
Creemos que la mejor tecnología es aquella que se utiliza con criterio, apoyada en la evidencia científica y adaptada a las necesidades de cada paciente.
No todos los pacientes con tinnitus presentan los mismos mecanismos fisiopatológicos ni responden igual a las intervenciones terapéuticas.
Por ello, antes de plantear cualquier estrategia de neuromodulación, realizamos una evaluación audiológica y neurofisiológica orientada a comprender el perfil funcional de cada paciente.
A partir de esta valoración, podemos determinar si la neuromodulación no invasiva podría integrarse dentro de un abordaje terapéutico individualizado, así como establecer expectativas clínicas realistas y objetivos adecuados para cada caso.